Escuela "Eugenio Zoppi" de Historieta
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En el cuartel general de La Productora, en el corazón sensible de Morón, funciona este establecimiento educativo multiequipado: dos cómodas aulas, tableros profesionales, velocísima internet, muy buena luz y una gran biblioteca de historietas del mundo. Aquí, desde hace más de un lustro, venimos formando a decenas de historietistas, muchos de los cuales ya están haciendo sus primeras armas en la edición, la autogestión de historietas y en el dibujo profesional.


La escalera hacia el cielo néstor. Vista parcial de una de las aulas.

El brazo educativo de La Productora apareció como proyecto con el mismo nacimiento del colectivo editorial. La intención fue clara desde el principio: queríamos trasladar no sólo los conocimientos artísticos y técnicos propios de esta bella disciplina, sino una forma política y filosófica de comprenderla. Consideramos a estos dos aspectos, costados de un acervo heredado de nuestros maestros -Eugenio Zoppi, Oswal, Horacio Lalia, Alberto Breccia, Eugenio Zappietro-, absolutamente necesarios para la formación y el crecimiento del dibujante y guionista de historietas. Ese es el claro objetivo de esta escuela: formar historietistas proyectados hacia el futuro desde la sólida tradición historietística argentina, escuela que ha dado que hablar al mundo.


Una de las aulas con su biblioteca técnica de consulta y una vista del aula principal.


El aula principal con tableros y muestra permanente de originales; y la biblioteca con historietas de Argentina y el mundo.

Bueno, lectores, curiosos, aprendices de dibujantes y guionistas, no se lo pierdan, aquí en Morón se cuece hoy una nueva generación de historietistas sudamericanos completos. La Productora los invita a pasar y a encaminarlos en este fascinante mundo de la historieta.

Los esperamos.

Cristian Mallea y Ángel Mosquito

Un poquito de historia.

En estos años de constante aprendizaje en el pequeño pero complejo mundo de la historieta hemos pasado muchos momentos inolvidables. Algunos han sido instantes de verdadera inflexión, por eso queríamos compartirlos con ustedes. Por ejemplo en esta donde estamos con nuestro querido maestro Eugenio Zoppi en un momento fundacional y ejemplar a la vez. Fuim os a ver qué le habían parecido nuestras publicaciones ¡y él nos había puesto nota! Luego, con su continua enseñanza y apoyo, refundaría La Productora más de una vez. Por eso la escuela lleva su nombre. ¡Gracias, Eugenio!